miércoles, 15 de noviembre de 2017

Una simple copa



Lo hemos intentado. Separarnos, poner tierra, relojes y corazones de por medio. Hacer nuestras vidas; tú la tuya, yo la mía, ambos meternos en unas cuantas más. Estuvimos con otra gente; nos rozaron otras pieles; nos acariciaron otras manos; nos besaron otros labios. Pero tanto tú como yo, sabemos, que en esa gente, en esas pieles, esas manos y esos labios, nos buscamos a tientas. Lo sabes, lo sé. Hasta la vida se ha dado cuenta del estropicio que hemos hecho. Es un secreto a voces, y la razón que más lo apoya es, que de tanto buscarnos en universos paralelos a la realidad que una vez vivimos, nos hemos vuelto a encontrar. Ahora que estás aquí otra vez, reconozcamos, hasta que volvamos a negar, lo evidente: tú y yo acordamos ser eternos. "






No hay comentarios:

Publicar un comentario